Colombia ¿el milagro de la paz?


Santos asegura que “cesó la horrible noche y el bien germina ya”, al referirse así con estrofas del himno nacional, al histórico Acuerdo firmado con las FARC.

Timochenko, líder de las FARC,  “perdón a todas las víctimas del conflicto por todo el dolor que han causado en esta guerra”.

Foto: Fernando Vergara - AP

Foto: Fernando Vergara – AP

El 26 de septiembre de 2016 ya formará parte de las fechas clave de la historia de Colombia.¿Demasiada publicidad a un proceso de paz que aún se atraganta?, mucho postureo y poca calle han hecho los representantes de Gobiernos e instituciones internacionales que ensalzan a Santos y jamás podrian oler el miedo que aún respiran los campesinos, desde el terror que sembró en la selva colombiana aquel histórico sanguinario Tirofijo, como se conoció al fundador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda Vélez, su sucesor Alfonso Cano y quien hoy les representa, Rodrigo Londoño, alias Timochenko.

Ocho millones de víctimas, más de 220 mil muertos, más de seis millones de desplazados. La masacre de la FARC de los últimos 20 años hoy se sella con una bala ¿qué representa la paz?, ¿se administra justicia?, ¿responde el acuerdo a una democracia real?, ¿cuánto nos costará la reconciliación?, ¿es el silencio definitivo de los fusiles como dice el Acuerdo? demasiada utopía, hay que ver la realidad más allá del vídeo que ha mostrado Santos al mundo desde la calidez de mi querida Cartagena este 26-S.

El Acuerdo recoge una gran verdad de la que somos conscientes todos los colombianos “Un conflicto armado en Colombia, de más de cinco décadas, ha ocasionado un daño y un sufrimiento a la población sin igual en la historia”. Ciertamente, como también ha manifestado el presidente Santos en su discurso de esta fecha histórica , “nunca antes se había llegado a este punto”, la duda está en si estamos ante la mejor oportunidad de nuestra historia.

El mundo mira a Colombia, se espera un punto final a 52 años de guerra.. te invito a seguir leyendo mi reflexión en la web Mundiario.com

 

 

23-J ¿una bala y los colombianos firmamos la paz?

Es Macondo, es realismo mágico: la bala que atravesó a miles de colombianos es el símbolo de la firma del acuerdo de paz. ¿El delito está en la imagen o en quién ideo la campaña? La comunicación emocional busca sensibilizar, atrapar y emocionar al receptor.

A mí, la bala me recuerda a la sangre derramada, al sonido de la metralla, al olor a muerto. Me recuerda al secuestro, al miedo de tener una bala en la sien si no te rindes; a las madres a quienes una bala se llevó el alma de sus hijos. No encuentro la relación bala-educación-futuro. Yo habría enterrado la bala, no escrito en ella la palabra futuro. “Las balas escribieron nuestro pasado”, un pasado doloroso….pues  para que escribir en ellas “futuro” mejor un símbolo de reconciliación ¿no? Habría valido la sonrisa de un niño, tantos y tantos huérfanos y desplazados…imágenes de zonas de conflicto que han salido adelante, el rostro de esperanza de una madre….

Colombia vive un conflicto que ha enfrentado a guerrillas, paramilitares, agentes del Estado y a sus habitantes, presos del terror, dejando un saldo en torno a 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados en más de 50 años. Una bala!

¿Cómo firmar un proceso de paz con una bala y hablar de futuro? image

Aún falta la letra pequeña. El discurso triunfalista del Presidente Santos sabe amargo ¿sopa boba para el pueblo o espejismo para la Comunidad internacional? los colombianos somos conscientes de que el gran desafío del posconflicto será la “inclusión política e la guerrilla”, ¿armas por votos?, perdón y reconciliación no es dejar de condenar a quienes lo merecen, por qué darles prebendas, que injusticia.

Preguntado sobre si la liberación del líder rebelde Simón Trinidad, preso en Estados Unidos, es condición de las FARC para firmar, el viejo formador de guerrilla y líder de las FARC, Timochenko dijo que “en la construcción de un acuerdo de paz, ninguna de las partes debe plantear a la otra condiciones insalvables”. ¿Es condición necesaria perdonarles a ellos y olvidar a las víctimas?

Mientras se negocia el acuerdo de paz en Cuba, la siembra crece y  todos sabemos cuál es la mano que mece la cuna. Volvemos a estar entre los productores líderes de la droga, Colombia reina de la amapola. Para Santos, “los campos de Colombia tendrán un futuro con más oportunidades, donde el desarrollo, los servicios del Estado y la tranquilidad sean la regla y no la excepción. Cientos de miles de familias que fueron expulsadas por la violencia regresarán sin temor, para hacer producir nuestro campo y sembrar el desarrollo en las regiones”. ¿Qué realidad está oculta?

La fecha final del acuerdo no llega

R.Arboleda, AFP

No se descarta que Santos nos regale una nueva foto del acuerdo para el próximo 20 de julio, fiesta patria en Colombia. ¿Qué celebramos? Quitar la memoria a Colombia, olvidar para darle alas a la paz a cambio de la dignidad de las víctimas, pues los muertos, eso…ya están muertos. Que disparen las cámaras, los flashes deslumbren a los que quieren brillar y que siga la vaina. Me indigna porque yo le di mi voto a la paz!

La paz en Colombia: ¿verdad y reconciliación o victorias tempranas?

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23 de marzo de 2016, fecha clave para que el mundo sea testigo del triunfo de los diálogos del proceso de paz que encumbra a Juan Manuel Santos como el presidente de Colombia que pondrá fin a más de 50 años de violencia por conflicto armado en el país. La foto de Santos con Rodrigo Londoño Echeverri “Timochenko” simboliza la nueva etapa para los diálogos en La Habana. Ya forma parte del álbum de la historia de Colombia, pero ¿qué hay detrás de esta imagen cargada de simbolísmos?

Por primera vez un presidente y el líder máximo de la guerrilla estrechan su mano, con la bendición de Raúl Castro, fiel creyente de la Revolución. Un éxito: han desarmado el lenguaje visual del conflicto. Aquí el histórico discurso del presidente Santos sobre el proceso de paz (http://goo.gl/3kEQ3W), pero ¿esta imagen supone que la paz está cerca?

Te invito a leer la reflexión completa a través de: Mundiario.

 

 

 

 

Colombia: los empresarios y su visión de la paz

 

Las negociaciones de paz en Colombia son el foco de interés más importante para evaluar las gestiones y logros del gobierno de Juan Manuel Santos dado que las negociaciones de La Habana han sido su bandera para lograr su segundo mandato.

¿Cómo está el vaso? Medio lleno / medio vacío. Tras los últimos brotes de violencia, causados por la FARC, es interesante conocer el termómetro de credibilidad empresarial y la visión de algunos emporios económicos del país sobre el status del conflicto.

Un reciente estudio de Revista SEMANA señala que “los empresarios tienen temores y convicciones sobre el proceso que se vuelven muy relevantes debido a su papel a la hora de pasar la página de la violencia”. ¿confianza, posiciones extremas postconflicto? Os invito a leer el reportaje a través del siguiente enlace: http://goo.gl/cJjMlH

¿Cuánto le cuesta a Colombia el vaso medio lleno de la paz?

Madrid acaba de clausurar la edición ARCO2015, con Colombia como país invitado mostrando arte, cultura y talento. Una ocasión para ver al presidente Juan Manuel Santos pasearse por sexta vez en España y contar al Gobierno español y, a los medios de comunicación, los avances que está teniendo el proceso de paz. Incluso ha anunciado que altos jefes militares se incorporarán a las conversaciones con la guerrilla en La Habana para negociar un cese el fuego definitivo.
En el marco del Foro por la Paz, organizado por El País, Santos ni siquiera se sonrojó al hablar de que aún acabar con el conflicto es un sueño y, no sólo suyo, sino de todos los colombianos sufridores de la violencia durante más de 50 años, desde la cuna y, de quienes le apoyamos en el proceso e incluso le votamos.
En mi humilde opinión hablar de la paz en Colombia es como observar el vaso de Wilfredo Prieto, medio lleno o medio vacío, cuestionando si tiene o no tiene agua de verdad y si el recipiente y su contenido merecían el esfuerzo no sólo de su coste (20.000 euros) sino de la credibilidad que la obra maestra del cubano proyecta por ser él un entendido en el mundo del arte. 
Vaso medio lleno, Wilfredo Prieto, ARCO2015

Vaso medio lleno, Wilfredo Prieto, ARCO2015

En el proceso de paz llevamos dos años y tres meses. Se han alcanzado acuerdos sobre la reforma agraria, el narcotráfico y la participación política de la guerrilla (un vaso medio lleno), pero queda todavía por pactar lo más delicado para los colombianos: ¿qué justicia recibirán las víctimas? Aún no está claro qué penas se impondrán a los responsables de crímenes de lesa humanidad (medio vacío).  Del conflicto armado colombianos tenemos  220 mil muertos, seis millones de desplazados, a ello sumemos un 32% de población pobre. Esta es la realidad.
Por supuesto  Santos no es un recién llegado, sabe que España es país amigo y que el respaldo y el éxito mediático aquí está asegurado. Cuenta con el incondicional ex presidente, Felipe González, ahora también colombiano nuestro, pero con la diferencia de que se puede tratar de tú a tú con Santos y no como cualquier colombiano de a pie, emigrante, como yo, que quisiera tener la oportunidad de ver en vivo a su presidente no sólo por la televisión – porque para eso no hace falta venir a España, el Internet de las cosas ya lo hace posible – y preguntarle ¿cuánto le cuesta a Colombia el vaso medio lleno de la paz?
En esta visita, Santos nos ha recordado que las víctimas y la justicia transicional son el punto del final del conflicto, que incluye el desarme, la desmovilización y la reintegración de la guerrilla. Eso ya lo sabíamos! Ha reiterado que Colombia es el primer país que está negociando un proceso de paz bajo el paraguas del Tratado de Roma y está sentando precedentes para otros conflictos en el futuro. Tampoco es una novedad.
Más noticias da el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, quien además del respaldo a Colombia  en la Unión Europea, muestra su compromiso a impulsar iniciativas para contribuir al escenario de postconflicto. Nada menos que con un fondo fiduciario de la Comisión Europea para financiar el escenario posterior al final de esa anhelada firma de la paz en el papel. Bien ganada se tiene Margallo la Orden de Boyacá que le impuso la canciller colombiana María Ángela Holguín.
Por otra parte, quizá González tenga razón. Cree que es mejor llegar a un acuerdo ahora para que la paz se pueda impulsar mientras está Santos al frente del Gobierno colombiano y Barack Obama en el de EEUU. Qué mejor muestra de cariño de un asesor, de siempre, de muchos de los últimos gobiernos latinoamericanos. Pero, Santos debería hincharse más si se lo decimos los colombianos en el exterior.
“Cualquier decisión será controvertida y ahí necesitaremos la comprensión internacional”, subrayó el presidente de Colombia finalizando su intervención del exclusivo Foro de Prisa, y se declaró optimista sobre el futuro acuerdo con las FARC. No digo yo que no está bien que se codee con tanto empresario español sediento de invertir en nuestro país, España es el tercer inversor en Colombia, sólo que se haga un poco popular – que no populista – y en sus visitas a España se reúna con sus conciudadanos y explique de viva voz por dónde vamos. También necesita nuestra comprensión!  Gabo parafraseando a Conrad dijo que “en el mar todos somos iguales”, pues los colombianos deberíamos ser iguales.
Santos clausuró ARCO sin muchos aplausos, De ello fuí testigo. En su próxima visita a España podría ganarse alguno, pero de los colombianos que estamos por aquí. El dividendo de la paz no es suyo, es de todos los que le apoyamos, compártalo! Ya de paso, como no soy ciudadana ingrata, déjeme decirle gracias Presidente Santos por dejarnos por aquí a “La Lechuga” (la custodia de la Iglesia de San Ignacio de Bogotá) que con sus 1.485 esmeraldas, nos dará más alegría verla que  a usted.
Colombia

Colombia: así avanza la campaña para el 15-J

Antanas Mockus, rival de Juan Manuel Santos en las elecciones de 2010, escribió una carta en la que resume sus argumentos para votar este 15 de Junio. Conoce todo lo que deberías saber sobe el proceso de paz http://www.kas.de/wf/doc/12888-1442-4-30.pdf
y las razones por las que una nueva generación pide el voto por La Paz, es la apuesta por Colombia http://youtu.be/YTzNTJbp1vM

Ciudadanos que piden La Paz en Colombia

Ciudadanos que piden La Paz en Colombia

LA PAZ VA EN SERIO
Carta de Antanas Mockus

Vamos a votar por Santos porque, como lo ordena el Artículo 22 de la Constitución, “La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”. Queremos hacer valer nuestro derecho a la paz. Queremos cumplir con nuestro deber de propender al logro y mantenimiento de la paz. La Paz va en serio.

Vamos a votar por Santos para darle una oportunidad a la paz. Porque si el conflicto armado continúa, persistirán los horrores de la guerra y en particular las violaciones al derecho fundamental a la vida. Y la vida es sagrada. La Paz va en serio.

Vamos a votar por Santos, sin traicionar nuestra conciencia, para poder exigirle a su gobierno el cumplimiento pleno de sus compromisos y sus deberes de salvaguardia de nuestro derecho a la paz y a la vida. La Paz va en serio.

Vamos a votar por Santos porque la paz que busca debería permitir que la sociedad y el Estado empleen toda su atención y energía en respetar y hacer respetar los derechos fundamentales de toda la ciudadanía y en avanzar en salud, educación, justicia, seguridad ciudadana, vivienda, empleo, protección de los derechos humanos, de la infancia, de la cultura y el medio ambiente. Sin paz, las prioridades de los colombianos pasarían a un segundo plano.

Vamos a votar por Santos porque el proceso de paz que inició es serio, involucra lo aprendido y ha tenido los mayores avances en los cincuenta años de existencia de las FARC. Porque el diálogo partió de una base firme en 2012 al reconocerse la existencia de un conflicto armado en Colombia. Porque tiene reglas de juego claras y las negociaciones se restringen a cinco puntos de la mayor pertinencia. Porque los equipos del gobierno y de las FARC son ampliamente representativos y autorizados, se obligan a acordar un mecanismo de ratificación de sus acuerdos por el conjunto de la sociedad colombiana y han asumido el compromiso explícito de llegar a “la terminación del conflicto”. La Paz va en serio.

Vamos a votar por Santos porque suspender las negociaciones sería una irresponsabilidad que equivale a terminar el proceso y a perpetuar el conflicto. La experiencia de muchos países enseña que no es posible terminar una guerra sólo por la fuerza de las armas. La Paz va en serio.

Vamos a votar por Santos porque no es cierto que el proceso de paz en que está empeñado su gobierno suponga impunidad legal. En toda negociación y en todo acuerdo es indispensable hacer concesiones. En este caso es necesario que las dos partes cedan algo para obtener la paz, que es un bien superior. La vida es sagrada. La Paz va en serio.

Vamos a votar por Santos sin traicionar nuestra conciencia, porque la Paz va en serio.

Invitamos a votar el 15 de junio por el derecho y el deber de la paz y de la vida y por la democracia.

Colombia, a las urnas: S.O.S por la paz

Colombia asiste esta semana a la primera cita electoral del año: el 9 de marzo, los colombianos elegiremos al nuevo Congreso de la República (Senado, Cámara de Representantes) y Parlamento Andino. La segunda cita, será el 25 de mayo para decidir quién dirigirá el país.

Angelino Garzón. Imagen: Vanguardia.com

Angelino Garzón. Imagen: Vanguardia.com


“La ruta es consolidar a Colombia como país en progreso, con la paz y la promoción de los derechos humanos”
. Así percibe Angelino Garzón, vicepresidente de Colombia, la senda de futuro; asegurando  no obstante, que “la paz no debe estar ligada a una estrategia política porque es un derecho de todos”.

“No alcanzar un acuerdo no dañará al presidente, Juan Manuel Santos, sino a la democracia y al pueblo colombiano en su derecho a vivir tranquilo”, dijo Garzón, en el New Economy Forum, en Madrid. También hizo un llamado a la comunidad internacional para que presione a la guerrilla en la mesa de negociación, en Cuba : “Lo mejor es dialogar, que no disparar, si bien, hay que presionar a la guerrilla para llegar al acuerdo de paz”.
Razones para votar: memoria y dignidad
Hoy se abren las urnas en el exterior. En jornada de reflexión ¿qué siente un colombiano emigrante?, ¿por quién votar?, vivir lejos de casa no supone olvidar y negarse a contribuir a un futuro mejor.
Pena moral. Eso es lo que hemos sentido los colombianos -cerca o lejos – en algún  momento de nuestra vida, rememorando una enfermedad llamada violencia que nos carcome hace más de 50 años.
En 1970, el movimiento revolucionario FARC inició sus actividades con 400 hombres  y al final de 2002, estaba formado por 17.000. www.youtube.com/watch?v=mhgTCVdyUjE Ahora pierden militantes http://goo.gl/O4mPS7, pero continúan desangrando el alma de los colombianos.
Manuel Pérez Martínez (el cura Pérez) , Pedro Antonio Marín alias  Manuel Marulanda Velez – Tirofijo, Raúl Reyes,  Alfonso Cano, Jacobo Arenas, Carlos Pizarro,
Carlos Castaño, Chema Bala, Jorge 40, Mario Jiménez, Javier Montañez….nombres de guerrilleros y paracos que expoliaron a Colombia de tranquilidad, progreso y paz.
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Colombia es el país con el mayor número de desplazados internos del mundo, existen dimensiones del desplazamiento forzado poco visibles de la realidad, en los registros oficiales, como en el caso del desplazamiento intraurbano.
La masacre del Salado, en la que las autodefensas asesinaron a más de 100 personas, sin perdonar a niños y ancianos, nos recuerda  a un pueblo fantasma. Hasta hoy sólo han retornado 730 de las 7.000 personas que lo habitaban a principios del año 2000.
El ataque a Bahía Portete, generó el más grande de los desplazamientos forzados de la población indígena Wayuu a Maracaibo. Este, un ejemplo de las siete masacres más duras que ha vivido Colombia.  http://goo.gl/zkGCk0
En primera persona
La crudeza de la guerra la hemos vivido todos, antes o después. A un hermano de mi madre lo mataron siendo profesor de escuela en uno de esos pueblos del Cesar en el que las balas de paramilitares y guerrilla conquistaron sus más grandes logros: directas a una población que no respiraba más que miedo.
A mi primo le volaron una pierna, se alistó en el ejercito y por querer defender la patria piso una mina y volvió pronto a casa. Un hermano de mi padre padece las depresiones de un secuestro que aún atormenta su alma; porque ciertamente cuando un ser humano es privado de su libertad, es humillado y torturado para siempre.  No hay tratamiento psicológico que curé un secuestro. Eso marca más allá del cautiverio, es para toda la vida.
Mi abuela padeció la angustia de los días de espera, esa tortura emocional que pagamos cuando pasan los días y no recibes la señal de la guerrilla para el intercambio de la vida de tu familiar por el dinero maldito.
En Colombia, la vacuna la hemos pagado todos y, lo peor es que aún no estamos inmunes para empezar a vivir en paz y quitarle el protagonismo a los mayores traficantes de cocaína del continente, esos valientes de la FARC, del ELN, guerrilleros de la utopía del socialismo; algunos preguntados por la ideología marxista o leninista, se quedaban cortos de palabras.
Sin embargo, acumulaban poder: de ellos solo ha sido el reino de la cocaína y con ella, han sometido a Colombia con secuestro, expropiación de tierras, asesinatos y destrucción de la naturaleza para producir su bien más preciado, la coca. Así se quedaron con la cuarta parte del país.
Es el Momento Colombia
Ya es hora de abrir la puerta ¿algún colombiano ha podido abrirla todos estos años sin sentirse preso en su propia casa?, cada familia en una celda, bajo llave y con miedo a salir de casa a visitar un pueblo porque en medio de la carretera se aparecía un retén de mafiosos; así fueras en autobus o en coche.  La pesca milagrosa, como en los campos de concentración  escogían a la gente, la clasificaban y desaparecían hasta el más pequeño inocente.
El ex presidente Alvaro Uribe, prometió hacer la guerra a la guerrilla y triunfó porque eso era lo que pedíamos  y deseábamos los colombianos: una especie de exterminio a los guerrilleros y las víctimas, le entregaron su corazón. El preparó el camino…
Ahora estamos aventajados, en marcha un proceso de paz. No seamos pobres de espíritu, acudamos a votar, mostremos al mundo que queremos una nueva realidad.
 El reto está en las urnas. Yo estaré al pie de una, velando por la transparencia y deseando que el triunfo -más que de un grupo político – , sea de continuidad del proceso de paz.  Como todos los colombianos, necesito prepararme para el post-conflicto, aprender a perdonar, el domingo podemos empezar.

Los dividendos de la paz

Paloma_BlancaInvertir en seguridad, en libertad, en paz con un horizonte de futuro en el que los beneficios se multipliquen y que los recojan los colombianos. Así empezó José Manuel Calvo, subdirector de El País, el debate sobre el proceso de paz, que contó hoy con la presencia de Juan Manuel Santos, presidente de Colombia y Felipe González, ex presidente español en el Foro “Invertir en Colombia”.

¿Qué se ha avanzado en 12 meses y dónde estamos?

Os dejo los mensajes más significativos de Santos:

“Hay que negociar como si no hubiese terrorismo y vamos a combatir a los terroristas como si no hubiese negociación de paz…Es difícil entender esa dicotomía, pero creo que es a la larga el mejor camino para lograr la paz”.

“La historia no me hubiera perdonado el intentar ensayar. Es más fácil hacer la guerra. Pero toda guerra tiene que terminar en un acuerdo. Al principio fue una negociación secreta y cerrar una agenda ha sido importante”.

“Hemos logrado acordar dos puntos con la guerrilla: el desarrollo rural integral. Este punto es importante porque la FARC es una guerrilla rural, en el que la tenencia de la tierra y el desarrollo del campo ha sido un factor fundamental”.

El segundo punto, la participación política. “Dar garantías a minorías y a la propia guerrilla para que por vías democráticas continúen luchando por sus ideales”.

“Al llegar aquí, ya hemos logrado lo que ningún presidente en la historia de Colombia ha conseguido”.

“El conflicto colombiano ha estado intervenido por la flecha venenosa del narcotráfico”. Por eso, el tercer punto es romper la flecha venenosa.

“Hoy soy más optimista que hace un año”, “Me llegan señales positivas de los negociadores”.

¿Qué le quita el sueño?

“Me preocupa que se cometa algún acto de irracionalidad (atentado) que haga explotar en mil pedazos el proceso. Hay que perseverar”.

¿Cómo cicatrizan las heridas en los colombianos?

“Las víctimas son el centro de la solución del conflicto. Aprobamos una ley histórica de reparación de victimas  y comenzamos a hacerlo en medio del conflicto porque en 50 años de guerra hay que sanar muchas heridas, hay que tener mucha paciencia y capacidad de perdonar. Este año hemos reparado más de 350.000 víctimas, eso significa tiempo porque no se cierran las heridas de la noche a la mañana”.

¿Cuánto de justicia, dónde trazar la línea entre justicia y paz?

“Ese es un gran desafío donde la Comunidad Internacional va a jugar un papel muy importante para facilitar los acuerdos sin que se sacrifique la justicia”.

 “Si las víctimas mismas están dispuestas a sacrificar su propia justicia por qué no la sociedad colombiana”.

“Hay desconfianza y no es gratuita, es el resultado de que las FARC antiguamente ha jugado sucio. Pero hemos aprendido de los errores y estamos negociando en el exterior. Todo es producto de experiencias pasadas y de otros países”.

Santos defiende su iniciativa porque, según él, ha hecho posible grandes reformas en Colombia.

“Si nos estamos reconciliando con las FARC, ¿cómo no me voy a reconciliar con Uribe?”

Eso mismo ánimo le llevó a reconciliarse con el venezolano Hugo Chávez y el ecuatoriano Rafael Correa. “Ser civilizado es lo que toca: es lo que nos da la posibilidad de avanzar, porque la polarización nos estanca”.

Por su parte, Felipe  González comentó “en todo lo que conozco de los últimos 32 años, este es el momento en el que la probabilidad de la paz en Colombia es más clara que nunca”.

 “Los dos primeros puntos significan la irreversibilidad del proceso y, si la guerrilla renuncia a la violencia y a las armas, renuncia a las botas y opta por los votos. A partir de ahí es difícil concebir que no haya aceptación”.

“Una vez que el Estado ha sido capaz de dominar la violencia, la oportunidad de la paz es infinitamente mayor a los intentos de 40 años”. 

Bienvenido a España, Presidente Santos

El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ocupa las portadas de los medios de comunicación en España con su visita este 21 y 22 de enero. Se trata de la tercera visita oficial que realiza a tierra española desde que fue elegido presidente, en agosto de 2010. Claro está, allá donde va genera expectación después de arrancar un proceso de paz que podríamos considerar ya histórico porque ha logrado cerrar dos puntos de la agenda de negociación con esa guerrilla que desangra a Colombia hace más de 50 años y, dado que se aproximan unas elecciones que le pueden permitir continuar al frente del Gobierno.

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El periódico El País se colapsa a llamadas – según me cuentan los responsables del evento – porque no esperaban que el Foro de inversiones que presidirá Santos, generara tanto interés. Solo tendrán acceso mañana un máximo de 250 personas, en el antiguo Casino de Madrid. Fundamentalmente asistirán empresarios españoles que asfixiados por la crisis tienen a Colombia en el mapa de la internacionalización y ven en América Latina la oportunidad de darle buenas noticias a sus accionistas, crecer y beneficiarse de esa LatAm emergente, que atraviesa su década dorada con grandes oportunidades.

El pasado domingo pudimos leer en El País, que las negociaciones de paz avanzan y que existen señales positivas de que 2014 será un buen año para Colombia. (El País goo.gl/b1hSst) Hasta el propio Mariano Rajoy nos da una alegría a los colombianos y en vísperas de la visita del presidente Santos a España, anuncia con satisfacción que ha saldado una deuda pendiente: retirar próximamente el visado a los colombianos.

Todo buenas noticias, además los más de 40 tratados de libre comercio que Colombia ha firmado por el mundo abren muchas ventanas de oportunidad (aunque algunos sectores como el agrícola, vivieron importantes protestas en 2013, porque al campesino colombiano no le favorecen).

El interés español por Colombia es creciente y el recién nombrado Embajador en España, Fernando Carrillo, en su primer encuentro empresarial en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) así lo confirmaba hace unos días. Ante unos 80 empresarios, Carrillo citó que mientras en 2010, cien empresas españolas situaban a Colombia como destino de inversión, en la actualidad la cifra asciende a 400.

Un país cada vez más competitivo, con modernización económica, mayor justicia social, reforzamiento de la política fiscal y “con un proceso de negociación que va a ser una de las grandes noticias que le va dar Colombia a la comunidad global en 2014”, matizaba el ex ministro de Interior.

Desde la oficina de Promoción Exterior (ProExport) se reforzaban las buenas cifras macroeconómicas, destacando que el PIB ha crecido por encima del 4,5 por ciento en 2013 y que en el Ranking Doing Business, Colombia ocupa ya el puesto 43 en facilidad de hacer negocios (Mejorando 30 posiciones en los últimos años). Hasta aquí todo es perfecto!

Una agenda exitosa, según se mire

Santos se reunirá con S.M. el Rey, con Mariano Rajoy, con empresarios españoles y según anuncian medios colombianos y agencias de noticias españolas con la comunidad de colombianos residentes en España. Aquí llega mi sorpresa y pregunta ¿a cuántos colombianos de los más de 246.000 registrados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) han invitado a sentarse con el Sr. Presidente?

Las comparaciones son odiosas pero cuando Evo Morales o Rafael Correa visitan España, las asociaciones de emigrantes, Embajadas y consulados de sus respectivos países, hacen un llamado a sus compatriotas y sus presidentes se dan un baño de multitudes, exponiendo sus políticas de gestión, escuchan los problemas de sus compatriotas y mostrando interés en darles a conocer los ejes de sus políticas interior y exterior http://www.youtube.com/watch?v=TBqleSnEcaAhttp://goo.gl/xCywRe

Según el Dane, los emigrantes colombianos somos 3.378.345, pero para el Ministerio de Relaciones Exteriores el estimado asciende a 4.700.000. Todos los que estamos fuera merecemos sentirnos partícipes de esa Colombia que muchos hemos ayudado para que crezca económicamente, porque allí tenemos nuestras familias, vía remesas enviadas durante años y, que pese a la crisis han disminuido, pero Colombia sigue siendo uno de los principales destinos receptores de remesas en América Latina. (http://goo.gl/64oSII)

Durante las últimas semanas, esta servidora pro marca Colombia se ha preocupado por ganarse una plaza para escuchar en Madrid al presidente Santos, igual que muchos otros compatriotas, y nos hemos quedado sin silla y sin respuesta ¿cuál es el papel de Colombia nos Une?

Dése un baño de multitudes Sr. Santos, el roce con los colombianos que estamos fuera puede servirle de apoyo en las urnas si usted se deja ver, pero no por un número reducido y selectivo grupo sino con todos los colombianos que quieran acudir a verle. Eso es comunicación con su pueblo, aunque estemos lejos.

Es una pena que usted nos visite y sólo asistamos a las noticias que difunden los medios. Seguro que a muchos de mis compatriotas, y a mí claro, nos gustaría escuchar de su propia voz los avances del proceso de paz, el Post conflicto requiere del apoyo de todos los colombianos y la voz de los que estamos en el exterior también cuenta! La calidad democrática puede traspasar fronteras y la participación ciudadana va más allá de vivir en nuestro país.

Colombia: los retos de comunicar la paz

Colombia vive el proceso histórico más importante para avanzar en las negociaciones de paz. Van 457 días y el pasado 13 de enero, empezó la fase dos (el nuevo ciclo de negociaciones que se centrará en el fenómeno del narcotráfico y la solución al problema de las drogas ilícitas; una salida negociada al conflicto armado, proceso de reinserciones y los derechos de las víctimas).

Colombianos-marchan-por-la-paz

Hasta el momento el Gobierno, liderado por Juan Manuel Santos, ha logrado cerrar los dos primeros puntos de la negociación: 1. Desarrollo rural, para dar mayor acceso a la tierra, llevar infraestructura a las regiones más apartadas, hacer que la prosperidad y los servicios del Estado lleguen a todos los habitantes del campo.

2. Participación ciudadana. No sólo en la norma, sino en la realidad. Es decir, que quienes disientan y protesten lo hagan sin temor.  Si las circunscripciones son fiel reflejo de nuevos ámbitos de participación política con transparencia en participación ciudadana, habrá un logro.

“El gran valor de este punto es abrir y democratizar una sociedad hasta ahora blindada. Para ello, habrá que  introducir mayores elementos de igualdad democrática. Por ejemplo, las nuevas representaciones rurales, los movimientos de estudiantes, las minorías como los indígenas y afrodescendientes…todos estos grupos deberán encontrar elementos de tolerancia cultural”, resalta Gustavo Palomares, Catedrático Europeo en la UNED, Presidente del IAEE y Director del Proyecto Europeo Pedagogía de la Paz y gestión del postconflicto en Colombia.

El coste económico en las negociaciones de paz hasta el momento ha ascendido a los 7,4 millones de dólares, según el informe del Fondo de Programas Especiales par la Paz, conocido el pasado 17 de enero. Nada relevante si tenemos en cuenta que a los colombianos la violencia nos ha costado 220 mil muertos entre 1958 y 2012.

Miles de victimas, muchas de las cuales han pasado desapercibidas, no solo por la estrategia de ocultamiento empleada por los actores armados, por la rutina de la violencia y la indiferencia institucional, según destaca el informe Basta Ya, memoria de guerra y dignidad. Por el conflicto armado, el sector de defensa y seguridad nacional gastó entre 20 y 22 billones de pesos cada año, en la última década.

Los colombianos queremos construir la paz, pero sobre la verdad. Aprender de los errores pasados y que la sociedad civil tenga mayor rango de participación. Las victimas son clave en el proceso de negociación ¿cómo compensar más de 50 años de violencia, lagrimas, resignación, de luchas? Ante el silencio para tratar temas como el secuestro y la falta de verdad, sin perjudicar las negociaciones hay que saber comunicar y sensibilizar a los colombianos. Todos somos parte del proceso.

Colombia tiene el apoyo de la Comunidad Internacional, político y económico. El país se encuentra “en un momento crucial de su historia contemporánea”, afirmaba recientemente el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso en visita a Bogotá.

La responsabilidad de los medios

El rol de los medios de comunicación en Colombia ha ido variando a lo largo de su historia. La situación de conflicto armado también ha puesto a los medios y periodistas, entre los objetivos de la violencia. En muchos de los casos, se han convertido en víctimas de esta situación pero cabe señalar que también han sido instrumentalizados como perpetuadores de la misma violencia por un manejo irresponsable de la información.

El actual proceso en la Habana ha puesto sobre la mesa de la sociedad colombiana algunas cuestiones sobre el actuar de sus diferentes sectores; tal es el caso, de la presunta conexión de los medios de comunicación y el conflicto armado interno, específicamente, su responsabilidad en el conflicto y el protagonismo para la paz.

Un reciente análisis del Instituto de Altos Estudios Europeos (IAEE), ponía de relieve que “los medios de comunicación han sido víctimas e instrumentos de este conflicto armado. En estos casos se han cometido errores que condicionan su oficio a los intereses en conflicto”.

El IAEE reseña en primer término, el escaso análisis de algunos medios de comunicación potencian el nivel de desinformación y terminan siendo maquinarias amplificadoras de las posturas de los diferentes bandos enfrentados.

En segundo lugar, la información que se trasmite a través de los medios de comunicación sobre el conflicto armado interno, no puede considerarse rigurosa y contundente, debido a que no hay acceso a todas las partes para contrastar dicha información.

Palomares, desde la presidencia del IAEE dice que “los medios pueden y deben jugar un papel relevante en la construcción de la paz a través de la construcción de un ambiente propicio para la reconciliación y el posconflicto. En este orden de ideas, el protagonismo que deben asumir los medios deberá recaer en la construcción de la memoria histórica del país a través de los relatos e historias de las víctimas”.

Establecer esos escenarios de diálogo entre víctimas y victimarios es una tarea pendiente que los medios deberán llevar a cabo, en donde la información plural aporte rigor informativo.

Es recomendable que los medios de comunicación jueguen un rol determinante en aportar claridades, dentro del derecho y libertad de información y en el respeto por la diversidad de posiciones.

Pedagogía de la paz y gestión del post-conflicto

¿Eres colombiano?, ¿Hasta dónde estás dispuesto a dar y comunicar al mundo las bondades de un proceso de paz, después de casi 60 años de violencia? La preparación de un escenario de paz obliga a hacer un esfuerzo de responsabilidad nacional e internacional, también individual, para llevar a buen término el proceso.

Hasta ahora, los encargados de exponer las distintas realidades nacionales e internacionales en la gestión del post-conflicto y en la transición política y social, han sido líderes y expertos europeos y latinoamericanos, quienes a través de sus experiencias personales e investigativas han descrito de la manera más detallada los errores y aciertos en la normalización democrática, memoria histórica, verdad y reconciliación.

Los interlocutores validos para la construcción de la paz serán, no solo los actores armados, sino el conjunto de la sociedad colombiana, los medios, la iglesia, los municipios, las minorías… que velaran por la salvaguardia de los acuerdos y la búsqueda de un desarrollo integral. La paz es responsabilidad de todos estando dentro o fuera del país.