Que orgullosa me siento de mi tierra colombiana

Millones de banderas de Colombia ondearon ayer en la celebración del  7 de agosto, cuando se conmemora la Batalla de Boyacá, que hace casi 200 años le dio al país la independencia. Este mes en especial, tenemos la llamada Olímpica  – con motivo de los Juegos de Río 2016 – hasta el domingo 21, con la participación de un número récord de atletas colombianos.

caterine-ibarguen

Caterine Ibarguen

El nacionalismo está a flor de piel y desde el histórico periódico El Tiempo proponen un viaje maravilloso por la mágica colombianidad, que quiero compartir contigo para que no te pierdas Lo mejor de Colombia, su idiosincrasia, su gente y sus valores.

Recientemente una periodista de El Tiempo, me invitaba a escribir en breves líneas sobre “la Magia de ser costeño”, sobretodo, con énfasis del Caribe colombiano, motor de desarrollo del país. La región se afianza como referente de crecimiento económico, social y educativo a nivel nacional.

Gustosamente escribo en primera persona sobre “la Magia de ser costeño”,  que siempre lleva consigo la caja de los vientos de Francisco El HombreNacemos con música y ritmo en el corazón, ello nos imprime el carácter: somos gente alegre, bullanguera, sentimental, seductora, creativa y; el caluroso clima de nuestra tierra nos hace macondianos, despiertos y con capacidad de hacer las pausas que la vida nos reclama.

Valledupar, grata y hermosa

Hay dos legados perdurables que se transmiten de generación en generación: “uno son las raíces, el otro son alas para llegar muy lejos”. Yo no me olvido de dónde soy y gracias a mis padres he llegado a donde estoy.  Magia es tener alas para transportarme en la distancia y con el alma viajera pasear por mis raíces: por las orillas del Rio Guatapurí,  sentir que me abraza el calor tropical, aunque me separe el Atlántico de la ciudad en la que nací; aunque viva fuera desde hace más de 20 años, sueño con las estelas de flores del cañaguate del Valle de Upar y su amarillo encendido me contagian de luz en los inviernos grises de Madrid.

Tata Martínez, ejemplo de jóvenes emprendedoras

Tata Martínez, ejemplo de jóvenes emprendedoras

El costeño forme parte de esa Colombia que se identifica con el sonido del acordeón, su folclor y música; hoy Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Ser orgullosamente costeño es formar parte del realismo mágico, del ADN que hace que la marca Colombia viaje por el mundo y no sea indiferente. El vallenato cantado de García Márquez es magia costeña, universalmente conocido, propio de la única ciudad que no tiene costas sobre el mar Caribe, mi Valledupar.

 

Como el bambuco de Rafael Godoy:

Lo demás será bonito
pero el corazón no salta,
como cuando a mi me cantan
una canción colombiana.

Ay! que orgulloso me siento
de haber nacido en mi patria.image

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s